Energía cara y redes a full: presión sobre subsidios y red

Un informe de la Fundación Torcuato Di Tella, difundido por El Economista el 18 de agosto de 2026, advierte que el sistema eléctrico argentino enfrenta costos récord de generación y menor cobertura tarifaria. En junio, el costo medio alcanzó los US$189/MWh, mientras la cobertura cayó al 32%, el nivel más bajo desde enero de 2024.

La presión sobre las cuentas públicas se refleja en los subsidios al sector eléctrico, que en junio fueron estimados en US$1.200 millones. El informe alerta que, de mantenerse esta dinámica, la necesidad de asistencia estatal podría crecer aún más.

El comportamiento de la demanda eléctrica muestra una economía que avanza a dos velocidades. Las grandes industrias vinculadas al Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) sostienen un crecimiento robusto, mientras que la demanda industrial abastecida por distribuidoras —donde predominan las pymes— cayó a su nivel más bajo en tres años.

Las energías renovables tampoco alcanzaron la meta legal del 20% prevista para 2025. Actualmente representan el 18,3% de la capacidad instalada y el 16,7% de la generación eléctrica. La expansión eólica se desacelera, mientras que la solar mantiene crecimiento, aunque enfrenta el mismo obstáculo: la falta de capacidad de transmisión.

Para aliviar la red, se adjudicaron proyectos de almacenamiento con baterías en nodos críticos, incluyendo 12 MW en Formosa y 150 MW en Chaco. Sin embargo, el déficit estructural de transmisión requiere inversiones mayores. En ese sentido, la Secretaría de Energía impulsa el proyecto AMBA I, con una inversión estimada en US$6.600 millones, bajo concesión privada a 30 años y garantía del BID.

La presión sobre la infraestructura se intensifica con el avance de proyectos mineros en litio y cobre en San Juan, Salta y Catamarca, junto con una cartera de 76 proyectos de cobre y creciente interés por uranio y tierras raras. La autorización para obras vinculadas al proyecto Josemaría en San Juan refuerza la necesidad de ampliar la red eléctrica.

El informe también destaca señales positivas: la estabilización macroeconómica permitió que empresas como Genneia y YPF Luz evalúen acceder a mercados internacionales de capitales. Genneia desarrolla además un proyecto solar de 300 MW en Catamarca, mientras el Gobierno impulsa beneficios fiscales para pymes y debate una nueva ley de biocombustibles que elevaría al 15% el corte obligatorio de bioetanol y biodiésel.

En conclusión, el sector eléctrico enfrenta una ecuación compleja: más demanda de energía por parte de minería y grandes proyectos productivos, pero una red que necesita inversiones millonarias y un costo de generación en niveles récord. El desafío será lograr que la expansión de la oferta, las renovables y la infraestructura acompañen el ritmo de las nuevas inversiones, sin profundizar la presión sobre las cuentas públicas.

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