La Unión Europea (UE) gastó 336.700 millones de euros en 2025 en comprar gas y petróleo, en un ejercicio en el que los Veintisiete redujeron sus importaciones de productos energéticos en un 11,1% en valor y en un 0,6% en volumen, según datos difundidos por la oficina de estadística comunitaria, Eurostat.
En el caso del petróleo, y en comparación con 2024, se registró un descenso tanto en el valor de las importaciones de aceites de petróleo (-17,8 %) como en el volumen importado (-6,1%).
En cambio, el gas licuado importado registró un fuerte aumento tanto en valor (+35,2%) como en volumen (+24,4%).
En concreto, la UE destinó 218.800 millones de euros a comprar petróleo y 116.500 millones a comprar gas, correspondiendo 56.400 millones a gas natural licuado (GNL) y 60.100 millones a gas natural en estado gaseoso.
La UE y el gas y el petróleo
Estados Unidos fue el principal proveedor de gas natural licuado (GNL) de la Unión Europea el pasado ejercicio, con una cuota de mercado del 56 % y un avance de más de diez puntos respecto al año anterior.
El segundo proveedor de gas por barco fue Rusia (13,9%) y, el tercero, Qatar (8,9%), mientras que en cuanto al gas enviado por tubería el primer suministrador fue Noruega (52,1%), por delante de Argelia (17,4%) y Rusia (10,4%).
En cuanto al gas natural en estado gaseoso, el valor de las importaciones aumentó un 3,4%, mientras que el volumen cayó un 5,3%.
En lo que respecta al petróleo, los principales socios de la UE para las importaciones de aceites de petróleo fueron Estados Unidos (15,1%), Noruega (14,4%) y Kazajistán (12,7%).
Eurostat subrayó que las importaciones de productos energéticos «vienen disminuyendo en valor y volumen desde 2022», de forma que «su valor ha caído un 51,4 % desde los 693.400 millones de euros, y el volumen se ha reducido un 14,9 %».