La Transportadora de Gas del Norte (TGN), controlada por Tecpetrol, la petrolera del Grupo Techint que preside Paolo Rocca, y por CGC, el brazo energético de la Corporación América de Eduardo Eurnekian, anunció este jueves la construcción del Gasoducto Manuel Belgrano, un proyecto de USD 1.500 millones para conectar Vaca Muerta con el centro y norte del país. Según la compañía, el ducto unirá Tratayén, en Neuquén, con La Carlota, en Córdoba, y recorrerá Neuquén, Río Negro, La Pampa, San Luis y Córdoba. La empresa prevé presentar la iniciativa ante el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
A ese tendido principal, que tendrá un primer tramo de 278 kilómetros de 36 pulgadas y un segundo de 475 kilómetros de 30 pulgadas, se suma un paquete de obras sobre la red existente de la transportadora. El plan incluye 147 kilómetros de loops en Córdoba, Santa Fe, Catamarca, Santiago del Estero y Tucumán, además de hasta 71.000 HP de potencia en cinco plantas compresoras. Esas ampliaciones sumarán hasta 14 MMm3/d de capacidad adicional y elevarán la inversión total a USD 2.200 millones, aunque, según Infobae, esa parte quedaría fuera del régimen de incentivo.
En términos operativos, el gasoducto arrancará con una capacidad inicial de 13 millones de metros cúbicos diarios y una habilitación prevista para abril de 2029. De acuerdo con las estimaciones de TGN, la obra permitiría reducir en unos USD 700 millones anuales el uso de combustibles líquidos y GNL importados, y habilitar exportaciones de gas por alrededor de USD 450 millones al año. En el pico de actividad, el conjunto de obras generará 2.000 puestos de trabajo.
Un sistema que ahora corre de sur a norte
El proyecto responde a un cambio en la lógica del negocio de la transportadora, que durante décadas movió gas desde el norte. TGN transportaba gas desde el norte del país y desde Bolivia hacia los grandes centros de consumo, pero la caída de la producción en ambas cuencas y el crecimiento de Vaca Muerta llevaron a revertir el gasoducto en 2024, con lo que el fluido pasó a circular en sentido inverso. Con ese esquema, según la misma fuente, la capacidad actual no alcanza para cubrir la demanda invernal y el mercado sigue dependiendo del GNL que ingresa por Escobar, del gasoil importado y del gas boliviano remanente.
Este invierno la restricción se hizo sentir en la industria. Cuando la demanda residencial pasa de 17 a entre 55 y 70 millones de metros cúbicos diarios, el sistema prioriza a los hogares y corta el suministro a industrias y estaciones de GNC con contratos interrumpibles. A eso se sumó que el conflicto en el Golfo Pérsico llevó el GNL importado a hasta USD 24 por millón de BTU, entre tres y cuatro veces el valor del gas local, mientras el Gobierno eliminó el subsidio que cubría esa diferencia. Según datos del sector citados por Infobae, unas 300 industrias sufrieron cortes parciales o totales.
El CEO de TGN, Horacio Pizarro, sostuvo que la Argentina tiene la oportunidad de convertir el gas de Vaca Muerta en energía competitiva mediante infraestructura troncal, con sustitución de importaciones y saldo exportable. El directivo también definió al gasoducto como «un puente para brindar más oportunidades de desarrollo económico y social».
Sobre la nueva capacidad, no toda quedará para el mercado interno. Del total de capacidad revertida en el norte, 3,5 MMm3/d se destinarán a exportación, y el resto cubrirá la demanda de centrales eléctricas, petroleras, mineras e industrias de la región. Los compradores potenciales son Bolivia, que necesitará gas para su mercado interno desde 2029, el norte de Chile y, eventualmente, Brasil a través de los gasoductos que cruzan territorio boliviano. En paralelo, la capacidad del sistema Norte podría pasar de 15 a 19 millones de metros cúbicos diarios.
Concurso de capacidad y financiamiento privado
Para darle sustento económico al ducto, TGN abrirá dos procesos en simultáneo. Por un lado, convocará a fines de septiembre a un concurso de capacidad, el mecanismo regulado por el cual industrias, distribuidoras y exportadores reservan espacio en el ducto con contratos de entre 10 y 35 años, que son los que en la práctica financian la obra. Por otro, lanzará una manifestación de interés no vinculante sobre el sistema existente, seguida de un concurso abierto, con presentación y adjudicación de ofertas previstas para fines de noviembre.
TGN analiza encuadrar la obra bajo el régimen de iniciativa privada de la Ley de Hidrocarburos, con un repago que podría surgir de tarifas de transporte, reserva de capacidad o contratos prepagados. El antecedente es la ampliación del Gasoducto Perito Moreno, de TGS, también estructurada sobre demanda comprometida por privados; la diferencia es que el proyecto de TGN todavía debe reunir el volumen mínimo de contratos para avanzar hacia la decisión final de inversión.
En Tratayén funciona una de las principales cabeceras del gasoducto troncal hacia Buenos Aires y una planta compresora, y la nueva traza sumará una salida hacia Córdoba desde donde el gas podrá distribuirse al Litoral y al NOA. Además, según TGN, la ampliación permitirá evacuar volúmenes crecientes de gas de la cuenca, incluido el gas asociado a la expansión petrolera, en un momento en que las operadoras de Vaca Muerta aceleran la actividad en crudo. El resultado del concurso de capacidad, con ofertas previstas para noviembre, marcará si el proyecto reúne los contratos necesarios para pasar del anuncio a la obra.